Qué es la poliomielitis, síntomas y cómo tratarla

Qué es la poliomielitis, síntomas y cómo tratarla

En los países desarrollados o en vía de desarrollo existen planes de vacunación masiva contra diversas enfermedades como la poliomielitis.


Se trata de una enfermedad potencialmente mortal que puede afectar especialmente a niños, pero también a adultos.

 

En este artículo repasaremos brevemente qué es la poliomielitis, cuáles son los síntomas y cómo tratarla.


Qué es la poliomielitis


Se trata de una enfermedad de tipo viral con una alta tasa de contagio, que ataca la médula espinal, provocando parálisis, falla de respiración y la muerte.

 

El virus que causa la enfermedad entra al cuerpo por el aparato digestivo (empezando en la boca), quizás con las manos que han tocado heces fecales contaminadas.

 

Por lo común afecta más a los niños pequeños o bebés no vacunados y que viven en condiciones insalubres.

 

También se contagia por agua o alimentos contaminados con el virus y es más grave si le da a un adulto.

Cuáles son los síntomas de la poliomielitis

 

Los síntomas que presentan los pacientes con esa enfermedad duran hasta 10 días en su versión leve (no paralítica) y son los siguientes:

·         Fiebre y fatiga.

·         Dolor de garganta y cabeza.

·         Vómitos o náuseas.

·         Dolor o rigidez en: la espalda, el cuello, brazos o piernas.

·         Debilidad a nivel muscular.

 

Cuando la enfermedad es más avanzada o grave (casos raros), puede provocar adicionalmente los siguientes síntomas:

 

·         Disminución o pérdida de los reflejos.

·         Fuertes dolores musculares o debilidad general-

·         Piernas y brazos flojos o poco rígidos, la llamada parálisis flácida.

·         Complicaciones para respirar.

·         Muerte.


Prevención de la Polio

Cuál es el tratamiento para la poliomielitis


En la actualidad no existe una cura contra la poliomielitis o simplemente polio, lo que se puede hacer es aliviar los síntomas de la siguiente manera:

 

·         Mediante la administración de analgésicos para calmar el dolor.

·         Usando respiradores portátiles para ayudar al proceso respiratorio.

·         Práctica de fisioterapia para poder prevenir la deformidad del paciente o la pérdida de la función del sistema muscular.

 

La mejor cura es la prevención, ya que existen vacunas muy efectivas que prácticamente han erradicado esta enfermedad.

 

Ahora bien, existen países donde la enfermedad aún persiste, como ciertas regiones de África y Asia.

 

Por lo tanto, las autoridades sanitarias recomiendan a quienes van a viajar a estos sitios que se pongan una vacuna de refuerzo.

 

Los padres deben asegurarse de que a sus pequeños hijos se les administre las dosis recomendadas de vacunas.